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30 de marzo de 2014


A decir verdad, la transformación del mundo a la que aspira el sueño es un acto político y sería una ingenuidad no reconocer que los sueños tienen sus contra-sueños.

Paulo Freire. Pedagogía de la indignación. 
Cartas pedagógicas en un mundo revuelto. 









Pedagogía de la indignación. 
Cartas pedagógicas en un mundo revuelto, 
Paulo Freire 
libro completo aquí

Lea la primera carta si usted también observa las señales del mundo y aún conserva algo de aliento. Si hasta el aliento ha perdido puede que esta lectura sea un propulsor. Este libro publicado en 2012 reúne algunas cartas que Paulo Freire escribió poco antes de su muerte. Me interesó mucho buscar materiales sobre sus últimos años, ya que su obra constituye un referente educativo, filosófico, político y ético en este momento de redefiniciones y transformaciones vertiginosas.

En el momento que escribía las cartas incluidas en esta edición, el capitalismo salvaje había iniciado su marcha  y la geopolítica daba grandes pasos hacia su reconfiguración; en México, el TLC estaba recién firmado y en el escenario del mundo irrumpían las voces de los indígenas a través de los zapatistas. El fue testigo del antes y después de la Guerra Fría enfrentando de cerca el impacto de sus políticas educativas en Latinoamérica.

No sé como la vea, quizá no le importe. Yo consulto a los muertos de vez en cuando, busco en ellos las visiones que nos andan haciendo falta sobre el origen de algunas cosas que la memoria no siempre tiene presentes para comprender los procesos y sus etapas que nos toman desprevenidos con cierta frecuencia a últimas fechas. También quiero dar con las emociones subyacentes en sus palabras, que interpreto como mensajes escritos para nosotros que logran conmovernos hasta la creatividad.



29 de marzo de 2014


Me vi al espejo, dijo él. En el reflejo había un hombre.









Voy a escribir un ensayo muy referenciado donde explique el porqué del dolor del cuerpo cuando las personas se anulan. Luego otro, sobre el dolor de garganta y su relación con aquello que es imposible expresar. Una vez concluidos todo estará claro. Sí, seremos libres y volveremos a ser felices una vez escritas las mil razones del desencanto. Andaré por las esquinas de la ciudad con los ejemplares en la mano convenciendo a la gente de lo bien que comprendo las personalidades y sus conductas: voy a salvarlos religiosamente con inquebrantable fe en mi propio ego. Haré pública mi neurosis y me aventarán monedas. Sólo entonces seré capaz de comprender que me han consumido obsesiones intrascendentes, que esperaba el permiso y el tiempo apropiado para decir lo que tenía que decir como una dama prudente, que los límites los puse yo, que fui yo quien se anuló a sí misma por hábito y lealtad al guión. Diré: he vivido con obediencia, incluso cuando protesté.




27 de marzo de 2014


El sueño recurrente narra la historia profunda de nuestra vida,
si lo observamos descubrimos aquello que nos anuda.


Respirar, desanudar el cuerpo: abrirlo.







24 de marzo de 2014

La danza de las lechuzas

Mi papá se llamaba Manuel y hablaba con las lechuzas. Aseguraba que durante las madrugadas sostenían largas conversaciones sobre política, dios y mecánica universal. En una ocasión salió en desacuerdo con una de ellas y ésta se organizó con las otras para hablarle sólo de la muerte y los demonios. Así fue que empezaron a perseguirlo en parvadas de día y de noche, sin darle un momento de serenidad. El hombre ni dormía ante la amenaza de que le sacarían los ojos durante el sueño.

Las lechuzas no podían entrar en nuestra casa cuando venía a visitarnos, pero se quedaban paradas en el balcón y en las orillas de las ventanas. ¡Ahí están, no dejan de mirarme! ¡Ahí están las muy cabronas! Me están hablando con telepatía las hijas de la chingada, pero no voy a salir. Tú no puedes verlas porque se vuelven invisibles a los ojos de las niñas, cuando crezcas podrás. Pero, no vayas a creerles nada, ni te fíes de sus palabras, porque las lechuzas mienten todo el tiempo.

En ocasiones convencía a algunos de sus compas para emborracharlas y seguir con sus infinitas discusiones nocturnas. Otras veces las agarraba a pedradas y en la mañana lo que encontraban era un desmadre que atribuía a sus enemigas para dar forma a otra de sus batallas. A su imaginación delirante y a su miedo no le gana nadie que yo conozca todavía. En su boca se tejían dos mundos y ambos eran por completo reales para él, para mí, para nosotras. Se alejaba durante meses de la gente y permanecía en su cantón para acabar con ellas a palos y a maldiciones.

Después volvía, siempre volvía. Entonces, iniciaban los relatos sobre su heroísmo contados en la forma más cómica de todas, que incluían danzas, vestuario, canciones, zapatos volando y un sin fin de personajes. Casi moríamos de risa y parecía buena idea que estuviera cerca. Luego, sin advertencia, una lechuza aparecía en la ventana.


Publicado en la revista electrónica Espiral, julio 2014.

19 de marzo de 2014

Tengo un amigo muy chistoso. Dice que tiene un corazón en el pene, o algo así. Necesito compartir este descubrimiento con el mundo, me he reído cada vez que lo recuerdo.

¡Es la explicación más genial, el fin de la guerra! Le respondí. En ese caso, soy  una de las mujeres que ha sido amada en las versiones más hermosas, sublimes y salvajes por los corazones más grandes, chiquitos, divinos, alegres e implacables de los hombres; por los tristes, muy tristes, al mismo tiempo bellos y sorpresivamente generosos; también, por aquellos con una dulce, transformadora y casi infinita capacidad de amar.



13 de marzo de 2014

Desde aquí observo el colapso de las instituciones que alguna vez fuimos. 

Eso que constituía la idea de nosotros evanece.

Es demasiado intenso, indigerible a este ritmo.


¿Tengo que soltarme de mí para continuar?

¿Esperan de mí algo que está por fragmentarme, desplazarme... expandirme?

¿Por qué?


(Ser razonable significa que fundamento mis creencias en la idea de que nuestras prácticas están organizadas a través de instituciones y que son a partir de discursos, de una semántica legitimizada. Que actúo desde tal orden, desde esa lógica encarnada).

¿Soy un objeto o un sujeto?

Algunas cosas están transformándose profundamente.


Soy una muerte que nace emocionada, 

sangre que baña una musculatura en resistencia.


En ese punto perfecto que demarca el límite de dos mundos-tiempos

el corazón aparece primitivo y desnudo, humano,

por instinto y don, afecto a la sobrevivencia.






12 de marzo de 2014

Me siento feliz con el cambio de hora y con toda esta luz que vuelve con la primavera. Me despierto muy temprano y salgo al patio, me estiro, respiro rico y profundo. El calorcito me genera un montón de energía y claridad. Los días y el trabajo cobran sentido. Amo la belleza de las cosas simples, de la gente sencilla, la dulzura del silencio y esa sonrisa de paz contagiosa. Hoy fue un miércoles perfecto.





8 de marzo de 2014

La Yegros - El Bendito

más amor y más besos, más sexo también

y que reine la libertad en sus corazones

son mis mejores deseos para tod@s ustedes


Mujer Enamorada de la Vida que se Besa en La Calle con el Novio


2 de marzo de 2014



al llegar a casa encuentro los cristales rotos de las ventanas

detrás del líder angelical de este domingo

los niños se echan a correr por la calle

hasta ocultarse detrás de los autos estacionados


sobre la alfombra descansan inocentes algunas rocas

me traen del sueño donde sueño con texturas 

y formas que evanecen al abrir la boca de mi billetera

ella, la billetera, también sonríe


las fierecillas celebran afuera su victoria 

galopan eufóricas entre los patios de las casas

toman rumbo hacia una nueva expedición en esta selva

de postes telefónicos, antenas y lámparas mercuriales

1 de marzo de 2014

Rosarito es un pueblo mágico. Sí, pues, hay muchas balas, pero las personas "que han vivido ahí desde siempre" inventan la forma de continuar con vida y buscan un pedazo de realidad para asirse. Sobrevive en ellas la cultura del campo, el desprendimiento que deja la migración, el deseo de apropiación de lo modificable, las huellas que laborar en la frontera y atender gringos durante muchos años deja; mitos, muchos mitos, la nostalgia de paraísos fugaces y el trabajo duro como ruta firme. Saben de saltarse la línea y regresar (crossborders) sin importar demás si al intentarlo se resbalan. Son previsores y tenaces. Si hay que pelear lo tienen claro, dan batalla. Algunos, algunos.

Me gana el amor al pensar en el pueblo y al visitarlo, allá tengo algunos amigos medio locos que aprecio por lo que son: unos guerreros incansables que, a pesar de que no saben nadar, surfean como nadie. Enfrentan con la fuerza de su corazón los remolinos que no se ven desde la superficie, conocen la manera de librarlos aunque se raspen un poco y les brote sangrita. Me pongo bien feliz cuando nos vemos porque sano, entiendo cosas, hablo como loca o hago cosas absurdas y ellos entienden. Además, me cuentan las cosas más insólitas sobre el mundo y sus alrededores. Si alguien tiene otra versión de Rosaro es porque no ha tenido la suerte de conocerlos. Allá las máscaras se derriten delante de las fogatas o frente a la humedad de la playa; las horas se vuelven días, cientos de años, un puente hacia un lugar sin nombre por todos nosotros conocido.

¡Ya me voy a Rosarito! ¡y llueve, llueve!

Bien bonito.

PD: En el Pelícanos y en el Tapanco sirven el mejor café con vista al mar.