21 de mayo de 2015

a veces estoy consciente
el sonido del mundo conserva su algarabía

el boom de las explosiones crece
las cabezas ruedan desprendidas de sus cuerpos, como en cualquier otro siglo.

ayer asesinaron a una mujer por mostrar su rostro en público y sonreir. por tomar el valor para ser, las silenciadas son miles en el desierto (del continente americano, asiático, africano y europeo). la mordaza lleva por dentro navajas de odio y exclusión, harta miseria.

y yo, con incontables opciones de frente, cultivo con minucia la decisión siguiente porque lo años cuentan y pesan en este universo mercantil, donde muy pronto participaré de la estadística de los casi muertos por rebasar el límite de la edad productiva

y reproductiva:

"aquí descansan los restos de una mujer que no cubrió su cuota de mano de obra explotable. prohibido dejarle flores. amamantó cero esclavos".

quizá debiera como uno de mis ex amantes comenzar a pagar los abonos para mi lugar en el campo santo y sentarme a contemplar la llegada de la carroza funeraria

o tal vez, para dejar de esperar el final de mi condena cultural, podría comenzar a escribir sinceramente desde esa consciencia que ahora atiendo y decir que hay días felices y noches felices que he amado de manera expansiva hasta quedar a solas con mi existencia propia en este siglo xxi al que no le concedo etiquetas


16 de mayo de 2015

¿qué lugar es éste?

a veces cierro las puertas


a veces una idea sembrada en un libro germina luego de muchos meses y crece acompañada de una colonia de ideas. ando entre sus raíces o me monto sobre sus ramas, y veo, desde el subsuelo o desde la altura que las ideas en crecimiento me permiten, que  no es posible nombrar con las mismas ideas la divergencia de ritmos. y que el lenguaje nacido de mis colonias es pequeño en realidad para comprender lo que se quiebra o lo que nace ya ahora mismo.

escucho la solicitud de los actores y no aplaudo, no puedo aplaudir sus actos de magia. quizá si yo estuviera convencida de la posibilidad absoluta del lenguaje, pero el tiempo es otro. hoy es ayer, hoy es este día y los últimos 20 años han sido este día. una mercancía que se renueva cuando el despertador indica que es hora de levantarse para ir al trabajo y usar el traje de la razón.

¿soy una mercancía o soy una persona? ¿cuánto valgo? ¿cuál es la diferencia entre el precio de mi vida y el valor de mi trabajo? la relación existente entre estas variables es confusa y esa es la cárcel.
me siento culpable de ser una mala ejecutante, tiendo a dar explicaciones, a justificar mi falta de competencias para estar presente en el juego. el mercado tiene reglas estrictas de participación, sin embargo he estado ahí, ocupando un lugar en el escenario de las actuaciones y las acciones. en resistencia inconsciente, en actuación voluntaria e inconsciente asciendo por una escalera sin destino, ¿o acaso alguien cree que esa escalera conduce hacia alguna parte? ¿quién tiene tiempo de hacerse estas preguntas? ¿sin herirse? ¿qué compone esa resistencia? ¿cómo llegar a esa respuesta?
la duda es un buen síntoma.

hace unos días abrí los ojos y estaba dentro de una membrana muy gruesa de color carne. desde dentro reconocí que había zonas en su interior muy delgadas y casi transparentes que daban acceso a la luz. adentro, flotaba en agua. y empujé con mi mano hasta donde fue posible para descubrir solamente que se estiraba como una malla pellejuda de elasticidad infinita. pero afuera había un bosque y vi volar una mariposa.

7 de mayo de 2015

Casa de espejos