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22 de febrero de 2017

Antes de alcanzar el mar había que vernos el corazón,
nombrarle sus desiertos, sus naufragios, sus amaneceres donde la vida
y llorarle juntos sus muertes,
tantas ya a esta hora.

9 de febrero de 2017

él también renace          canto precioso
                                    serpiente de agua
                                    palabra trueno

él que sueños infinitos   lengua teje olas
                                    bordador de cuerpo y tiempo
A media montaña estaba mi corazón.
También el suyo.

Su respiración me anida. Manglar
espacio intersticial donde florezco
salada y dulce,
marina,
lacustre,
lluvia.
Tras el ascenso estaba otra vez el mar.

Un mar, amor, de costa inexplorada:
de serenidad su voz. Sin pausa.